Es la energía que se obtiene de fuentes naturales, que se renuevan continuamente. La generación de este tipo de energía no depende de recursos limitados como el petróleo o el carbón.
Captación de la luz solar: los paneles están compuestos por células fotovoltaicas que absorben la radiación solar.
Conversión de energía: estas células transforman la energía solar que llega a la Tierra (fotones) en electricidad (electrones) mediante el efecto fotoeléctrico.
Distribución: la electricidad generada pasa a través de inversores solares, para que podamos utilizarla en nuestros hogares.
Cada sistema es único y personalizado para cada cliente, por lo que el costo depende de tus necesidades específicas y tus hábitos de consumo eléctrico.
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